Mi perro tiene pulgas, ¿y ahora qué?
Las pulgas en los perros: a la mayoría de las personas ya les pica solo de pensar en estos pequeños bichos. Por desgracia, las pulgas son un problema muy común entre nuestros fieles compañeros de cuatro patas. Para cuando descubres una pulga, a menudo ya hay cientos repartidas por la casa. Una pulga adulta produce aproximadamente 1000 pulgas en 3 semanas. Como al principio no son visibles y se esconden en lugares cálidos y oscuros de la casa, puede producirse una auténtica plaga. Por eso, en este artículo te contamos todo sobre las pulgas en los perros, sus causas y, sobre todo, cómo combatirlas y prevenirlas.
¿Cómo ha contraído pulgas mi perro?
Las pulgas no solo se esconden entre la hierba y los arbustos, sino también en lugares menos protegidos. En realidad, puede decirse que donde viven mamíferos también hay pulgas. Las pulgas esperan a que pase un huésped, como un perro o un gato, y entonces «suben a bordo». Pueden pasar de un arbusto a un perro o de un perro a otro, pero también de un gato a un perro o viceversa. Una pulga puede saltar, de media, un metro. Por tanto, a estos parásitos les resulta muy fácil propagarse y encontrar un nuevo huésped.
¿Cómo se origina una plaga de pulgas ?
Una sola pulga basta para provocar una auténtica plaga. En cuanto una pulga llega al perro, se alimenta de la sangre del huésped. Después de esta llamada comida de sangre, las pulgas hembra empiezan a poner huevos. Una pulga hembra vive una media de 3 meses y pone decenas de huevos al día. En cuanto el perro se mueve, los huevos caen de su cuerpo y se dispersan por la casa. De estos huevos nacen larvas que se esconden en grietas, juntas y agujeros, donde se alimentan de escamas de piel y excrementos de pulga. Las larvas tejen un capullo a su alrededor y dentro de él se transforman en una pulga adulta. En un ambiente cálido y húmedo, esto sucede en 14 días. Sin embargo, si las condiciones no son óptimas, la larva puede permanecer en el capullo entre 1 mes y un año. Precisamente por eso muchas plagas de pulgas aparecen, por ejemplo, después de unas vacaciones. Durante las vacaciones, las condiciones no son óptimas para la pulga, pero en cuanto vuelves a casa y vuelve a haber mucha actividad, se crea la situación ideal. Las pulgas esperan a que pase un huésped y el ciclo comienza de nuevo.
¿Cómo reconocer las pulgas en los perros y cuáles son las consecuencias ?
Reconocer las pulgas en los perros es relativamente fácil. La picadura de una pulga provoca picor y otras reacciones cutáneas en el perro. El perro reacciona rascándose y mordiéndose intensamente. Esto puede acabar provocando pérdida de pelo y eccema húmedo o supurante. Además, las pulgas pueden estar infectadas con virus y bacterias y también transmiten la tenia de la pulga. Las pulgas no solo chupan sangre, sino que al mismo tiempo introducen saliva infectada en el vaso sanguíneo. En cachorros, gatitos, perros mayores y perros con enfermedades crónicas, las picaduras pueden causar anemia y una disminución de las defensas, dependiendo de la cantidad de pulgas. Además, algunos animales también sufren alergia a las pulgas, por lo que una picadura puede provocar una reacción intensa. Ten en cuenta también que las pulgas no solo pueden hacerle la vida imposible a tu perro, sino que estos parásitos también pueden picarte a ti.
Combatir las pulgas
Naturalmente, quieres deshacerte de estos desagradables parásitos lo antes posible, pero ¿cuál es la mejor manera de combatir las pulgas? Por desgracia, tratar únicamente al perro no es suficiente. Como hemos explicado anteriormente, los huevos se dispersan por la casa en muy poco tiempo. Por tanto, tendrás que combatir las pulgas en dos pasos. Para empezar, hay que bañar al perro con un champú antipulgas especial. Este champú mata las pulgas que están en el perro. Además, debes coger la aspiradora y aspirar toda la casa. No olvides las grietas, los agujeros y los lugares de difícil acceso. Es ahí donde más les gusta esconderse a las pulgas. También hay que aspirar entre los cojines del sofá, las sillas, la cama y el coche. Las mantas, camas, cojines u otros objetos donde suela tumbarse tu perro o gato deben lavarse a la temperatura más alta posible. Preferiblemente a 90 grados; si no, a 50 o 60 grados. De este modo matas los huevos y las larvas. Por último, después de realizar todas las acciones anteriores, debes tratar la casa con un aerosol ambiental especial que mate las pulgas y los huevos.
Prevenir las pulgas
Por supuesto, también en este caso es mejor prevenir que curar. Nadie quiere tener un perro y una casa llenos de pulgas. Hay varios productos disponibles para prevenirlas. Por ejemplo, pipetas para aplicar en la nuca o comprimidos que se pueden adquirir en el veterinario. Estos comprimidos o pipetas suelen proteger al perro contra las pulgas durante 1 mes; consulta siempre el prospecto.