¿Mi perro tiene una hernia?
Una hernia es una protrusión de una parte del disco intervertebral situado en la columna vertebral. Esta protrusión presiona la médula espinal, lo que provoca dolor de espalda y una irradiación hacia las patas traseras, con riesgo de pérdida de sensibilidad y fuerza al caminar. Una hernia puede aparecer en cualquier zona de la espalda y el cuello. A largo plazo, puede causar parálisis, y el perro puede tener dificultades para orinar y defecar. Una hernia también puede aparecer en el cuello, reconocible por la rigidez cervical y porque el perro gime cuando se le toca el cuello. En casos leves, el perro tropieza con frecuencia con una de las patas delanteras y presenta pérdida de sensibilidad. La hernia aparece sobre todo en perros con la espalda larga, como los teckel.
Los síntomas varían según la ubicación de la hernia:
Hernia en la zona lumbar:
- Sentarse más despacio o tener dificultades para levantarse
- No poder saltar
- Patas traseras débiles o cojera
- Dificultades para orinar y defecar
- Cola flácida o caída
Hernia en la zona media de la espalda
- No poder orinar
- Parálisis o debilidad muscular de las patas traseras o enfermedad muscular
- Caminar despacio y con rigidez
- Síntomas parecidos al dolor abdominal, abdomen retraído y espalda arqueada
Hernia en el cuello
- Rigidez cervical
- Debilidad muscular en todas las patas o solo en las traseras
- No poder mover la cabeza hacia arriba
- Episodios de dolor y miedo al acariciarle la cabeza
Una hernia puede tratarse de diferentes maneras:
- Cirugía: no es necesaria hasta que aumentan los síntomas de parálisis. Es necesaria cuando hay síntomas graves de parálisis acompañados de dolor intenso. En ese caso, el veterinario te remitirá, junto con tu perro, a un especialista.
- Reposo absoluto en la jaula durante 6 semanas: esto significa mantener al perro en su transportín y permitirle salir únicamente para orinar. A menudo, 6 semanas de reposo en la jaula permiten una recuperación completa, incluso en perros con parálisis total.
- Corticosteroides: no siempre está claro que funcionen bien, pero suelen administrarse. Si se trata de un caso menos grave, normalmente se administran analgésicos al perro.
- Ayuda para el cuello o la espalda: existen determinados accesorios que puedes adquirir para aliviar la tensión del cuello o la espalda, como un arnés, un abrigo para proteger al perro del frío y una rampa.
Una hernia con síntomas de parálisis siempre es una urgencia. Dependiendo de la ubicación de la hernia, se aplicará un tratamiento específico.