Gestación y parto en perros
Una perra está embarazada una media de 62 días. En general, cuanto más numerosa es la camada, más corto es el periodo de gestación. Si la perra lleva solo uno o unos pocos cachorros, la gestación puede alargarse tanto que los cachorros crezcan demasiado y corran el riesgo de morir en el útero por falta de nutrientes. Además, existe el riesgo de que los cachorros ya no puedan nacer de forma natural. Si tu perra lleva embarazada más de 67 días, es aconsejable acudir al veterinario.
Los fetos pueden palparse en el útero cuando la perra lleva entre 24 y 32 días de gestación. A partir de ese momento, una ecografía puede confirmar si está embarazada o no. Solo después de 45 días puede determinarse con certeza cuántos cachorros lleva. En ese momento, los esqueletos de los cachorros están suficientemente desarrollados para verse en una radiografía. Como la radiación puede ser perjudicial para el desarrollo de los cachorros, se recomienda no hacer radiografías si no existe una razón médica para ello. También es importante que tu perra no tome medicamentos durante la gestación. Por eso, desparasítala interna y externamente antes de que comience el celo.
Es importante que la perra se acostumbre varias semanas antes del parto al lugar donde va a dar a luz. Debe ser un lugar tranquilo, ya que el estrés puede influir negativamente en el parto. Además, debe ser espacioso, cómodo, estar protegido de las corrientes de aire y poder mantenerse bien limpio. También es recomendable colocar un borde alrededor para que los cachorros no puedan escaparse. La mayoría de los criadores utiliza una paridera. Puedes comprarla en una tienda o construirla tú mismo.
Unos días antes del parto, las glándulas mamarias empiezan a hincharse. Cuando la perra se pone inquieta, deja de comer casi por completo, necesita salir con frecuencia y empieza a preparar un nido, el parto ya está cerca. Aproximadamente entre 12 y 24 horas antes del parto, la temperatura desciende entre 0,5 y 1,5 grados, a menudo acompañada de temblores. Por eso, durante la gestación es aconsejable medirle la temperatura varias veces para saber cuál es su temperatura corporal normal. Hazlo siempre aproximadamente a la misma hora, debido a la variación natural de la temperatura corporal a lo largo del día.
Cuando la perra está tumbada en su paridera con la cola alejada del cuerpo, jadea mucho, se lame con frecuencia la vulva y finalmente empieza a empujar, significa que ha comenzado el parto. La duración del parto varía de una perra a otra. La fase de dilatación dura una media de 12 horas y, después, nace un cachorro cada 15-45 minutos. Es importante que permanezcas con tu perra para vigilarla y ayudarla si es necesario (por ejemplo, retirando las membranas). El cordón umbilical puede desinfectarse con Betadine. Si el cordón sigue sangrando, es importante atarlo con hilo resistente (desinfectado con alcohol).
Llama al veterinario en cuanto:
- La perra haya superado la fecha prevista
- Lleve 30 minutos empujando sin que haya avances (45 minutos si se trata del primer cachorro)
- Lleve entre 1 y 2 horas empujando débilmente sin que haya avances
- Lleve entre 2 y 3 horas sin empujar mientras aún haya cachorros en el útero
- Parezca enferma (los vómitos y la diarrea alrededor del parto son normales)
- Presente una secreción maloliente o de color extraño, o pierda mucha sangre por la vulva