Picor en perros: ¿cuáles son las causas y qué se puede hacer al respecto?
Todo perro, al igual que una persona, siente picor alguna vez y, por eso, todos los perros se rascan. Puede deberse a que el collar no le queda cómodo, a que tiene algún bicho molestándole o simplemente a que le ha aparecido picor en alguna zona de la piel. En circunstancias normales, no hay nada de qué preocuparse. Sin embargo, ¿te llama la atención que el perro se rasque más de lo habitual? En ese caso, es importante averiguar cuál es la causa y si debes tomar medidas. Por eso, en este blog te contamos cuáles pueden ser las causas del picor en los perros y qué puedes hacer al respecto.
Síntomas del picor en perros
El picor es una reacción de la piel ante una «afección» externa o interna; no es una enfermedad en sí, sino un síntoma. A menudo, enseguida notas si tu perro sufre picor o tiene un problema cutáneo. Los síntomas más frecuentes son:
- Morderse, lamerse y rascarse
- Sacudir la cabeza y frotarse contra el suelo
- Piel engrosada y grasa y/o zonas abiertas
- Piel y/o pelaje con mal olor
- Piel enrojecida
- Piel escamosa
- Costras
¿Cuáles son las causas del picor en perros y qué puedes hacer al respecto?
Por supuesto, todos los síntomas descritos anteriormente son muy molestos. Sin embargo, la gran pregunta es cuál es la causa de estos síntomas. Solo si conoces la causa podrás actuar adecuadamente para que el perro deje de sentir picor. A menudo se trata de algo relativamente inofensivo, como la picadura de una pulga o los ácaros, pero es importante combatir la causa. En muchos casos puedes hacerlo fácilmente por tu cuenta, aunque a veces también necesitarás la ayuda del veterinario. A continuación, enumeramos las causas más frecuentes del picor en perros:
· Pulgas y parásitos
Todos sabemos que las pulgas pueden causar mucho picor a los perros. Por suerte, esta causa se puede identificar rápidamente y el problema puede solucionarse pronto. Sin embargo, también existen parásitos menos visibles, por lo que resulta más difícil descubrir la causa, pero que pueden provocar al perro un picor insoportable. Entre ellos se encuentran diversas afecciones causadas por ácaros, como la demodicosis, la sarna sarcóptica (ácaro de la sarna) y la cheyletiellosis. Si tu perro sufre mucho picor u otros problemas en la piel y/o el pelaje y no consigues averiguar la causa por tu cuenta, ponte en contacto con el veterinario. Mediante distintos exámenes, el veterinario determinará si hay un parásito y prescribirá el tratamiento adecuado.
· Alergias ambientales
Al igual que las personas, los perros también pueden ser alérgicos a sustancias del entorno. Pueden reaccionar alérgicamente, por ejemplo, al polen, los ácaros del polvo y la caspa de otros animales. Para aliviar el picor, un perro puede frotar la cabeza contra el suelo o la pared; también puede lamerse o morderse mucho las patas. Una alimentación natural o los suplementos que favorecen la salud de la piel y el pelaje pueden contribuir a aliviar los síntomas; sin embargo, las molestias no desaparecerán si el perro padece una alergia ambiental. Es posible aliviar el picor de tu perro mediante la hiposensibilización. Para ello, se administran pequeñas cantidades de los alérgenos (las sustancias a las que el perro es alérgico) para que se vaya acostumbrando poco a poco a ellas.
· Alimentación
La alimentación también puede ser una causa del picor en perros. Es muy importante que tu perro reciba suficientes nutrientes y que estos sean los adecuados, no solo para sus defensas, sino también para mantener una piel sana. Si un perro no recibe suficientes nutrientes, puede desarrollar una piel seca, escamosa y con picor. Para prevenirlo, es importante ofrecerle una alimentación completa y de buena calidad; si quieres, también puedes complementarla con aceite de salmón.
· La muda del perro
Todos los perros mudan el pelo. Especialmente durante la muda, llevan consigo una enorme cantidad de pelo suelto que puede causar bastante picor. Por eso, es importante cepillar o peinar bien al perro cada semana y llevarlo a tiempo a la peluquería para que lo arreglen o le hagan el trimming. Así puedes prevenir gran parte del picor del perro.
· Infecciones
Por último, están las infecciones. La mordedura de otro animal o insecto puede provocar infecciones bacterianas o infecciones cutáneas no bacterianas (por ejemplo, la tiña). El perro reaccionará rascándose excesivamente. Si examinas la piel del perro, pronto encontrarás bultitos rojos, costras, pus o una piel inflamada. En este caso, es imprescindible acudir al veterinario. Este podrá determinar exactamente qué tipo de infección cutánea tiene tu perro y cuál es el tratamiento adecuado.