¿Con qué frecuencia puedo bañar a mi perro?
Los perros sanos sin problemas de piel no necesitan ser lavados con frecuencia. Por lo general, dos veces al año es suficiente, por ejemplo, después de que una perra haya estado en celo. Durante la muda, lavar puede acelerar la caída del pelo; un día después del lavado, los pelos viejos comienzan a soltarse. El perro pasa así de una vez por la muda más intensa, lo que hace que después se caiga menos pelo.
El lavado solo es perjudicial para el perro si se hace con demasiada frecuencia, ya que la piel puede irritarse y se pierde la capa grasa de la piel y el pelaje. Esta capa grasa protege la piel contra la sequedad o infecciones y mantiene el pelaje impermeable. Al lavar demasiado seguido, el perro se vuelve más sensible a enfermedades y problemas de piel.
Champú para perros
No se debe usar tu propio champú para lavar a un perro. Los perros tienen una piel muy diferente a la de los humanos. Por ejemplo, la piel de los perros es menos ácida, mucho más delgada, tiene más pelo y no tiene glándulas sudoríparas. Por eso, usa un champú especial para perros cuando laves a tu mascota. Hay diferentes tipos de champús para perros disponibles según el tipo de pelaje, color del pelaje o para perros con problemas de piel. Estos champús eliminan la mayor parte de la suciedad y el barro del pelaje, ayudan a mantener la piel y el pelo en buen estado y le dan un brillo bonito al pelaje.
Puedes lavar a tu perro en la bañera, dejarlo bajo la ducha o simplemente en el jardín con la manguera. Asegúrate de que el agua esté a temperatura tibia, incluso cuando haga calor afuera. Si usas agua demasiado fría, el perro se enfriará demasiado rápido.
Plan paso a paso para lavar a tu perro
El lavado:
- Asegúrate de que no haya nudos en el pelaje cepillándolo. También puedes poner un poco de algodón en las orejas del perro para evitar que entre agua y champú en ellas.
- Mojar todo el pelaje.
- Aplica suficiente champú en el perro y masajea bien. En perros de pelo largo puede funcionar diluir el champú con agua y luego verter la mezcla sobre la espalda y el cuello.
- Asegúrate de que no entre agua en los ojos ni en las orejas del perro; puede ayudar limpiar la cara con una toallita.
- Enjuaga el champú.
- Lava al perro una segunda vez y deja que el champú actúe unos minutos. La primera vez se elimina la suciedad y la segunda vez los ingredientes nutritivos empiezan a hacer efecto.
- Enjuaga bien el champú. Si quedan restos, pueden causar irritación en la piel.
- Deja que el perro se sacuda.
- Toma una toalla grande y seca bien al perro.
- Deja que tu perro se seque en un lugar cálido, seco y sin corrientes de aire.
- Cepilla el pelaje tan pronto como el perro esté completamente seco.