Hongos cutáneos en perros
La tiña es un problema frecuente en los perros. El hongo afecta a la piel y al pelo del perro, lo que puede manifestarse en forma de zonas circulares sin pelo, descamación y/o costras. Además, la tiña en perros es muy contagiosa, también para las personas; por eso es importante actuar lo antes posible cuando tu perro tiene una infección por hongos para evitar que se siga propagando.
Las causas de una infección por hongos en la piel de los perros
Hay varios tipos de esporas de hongos que pueden causar tiña en los perros, entre ellos Microsporum canis, Trichophyton mentagrophytes y Trichophyton gypseum. Los hongos se propagan mediante esporas. Las esporas son semillas microscópicas del hongo. Estas semillas pueden sobrevivir muy bien y durante mucho tiempo incluso en condiciones extremas. Como las esporas pueden sobrevivir durante mucho tiempo en el entorno, es difícil tratar la tiña; puede que hayas tratado a tu perro de forma adecuada y eficaz contra la tiña, pero si el animal entra en un entorno donde hay esporas, tendrás que empezar de nuevo.
La tiña en perros es muy contagiosa
Como se ha indicado, el hongo se propaga mediante esporas. A menudo sucede cuando los perros tienen contacto entre sí, por ejemplo, durante el paseo o cuando el perro acude a un servicio de paseo para perros. En ese caso, los perros están relativamente juntos, por lo que el contagio de la tiña puede producirse fácilmente.
Otra forma de propagación de las esporas es el contacto indirecto, por ejemplo, a través de cepillos, collares y camas para perros. Una vez que las esporas se han establecido, el hongo se multiplica rápidamente en la piel. Esto produce una gran cantidad de nuevas esporas. Estas no solo se extienden por el cuerpo de los animales, sino también por el entorno, lo que permite que la tiña se propague a otros perros y a otros posibles huéspedes. Estos últimos también pueden ser personas.
¿Qué es una zoonosis?
Las esporas del hongo no solo pueden infectar a otros animales, sino también a las personas. Esta transmisión recibe el nombre de zoonosis. Una zoonosis puede provocar en las personas una enfermedad cutánea causada por hongos llamada tiña. Si tienes manchas redondas y rojas en la piel, ponte en contacto con tu médico.
En pocas palabras: una zoonosis es una enfermedad que puede transmitirse de los animales a las personas.
Síntomas de la tiña en perros
No todos los animales reaccionan de la misma manera ante la tiña. Incluso puede ocurrir que tu mascota sea únicamente un «portador» y no presente síntomas. En la mayoría de los casos, la tiña aparece en perros con un sistema inmunitario debilitado. Por eso es más frecuente en perros jóvenes, animales mayores o animales que padecen otra enfermedad. Los animales con pulgas también son más susceptibles a las infecciones por hongos. Si tu perro presenta alguno de los siguientes síntomas, acude al veterinario lo antes posible para que lo examine.
- Pequeñas zonas circulares con descamación y sin pelo, hasta grandes zonas sin pelo que parecen irritadas e inflamadas
- Inflamaciones cutáneas con costras
- Pelaje graso
- Pelo suelto
El tratamiento de una infección por hongos en la piel del perro
Tratar una infección por hongos en un perro no es tan sencillo como podrías pensar en un principio. Un diagnóstico temprano y el inicio oportuno del tratamiento correspondiente son muy importantes para los perros con tiña. Aun así, en muchos casos pueden pasar semanas hasta que la tiña esté realmente bajo control.
Para empezar, hay que lavar al perro con un medicamento antifúngico especial. Este elimina el hongo, pero no las esporas. Estas se encuentran bajo la piel y solo es cuestión de días que se conviertan en hongos. Por eso también es necesario administrar al perro una inyección de antimicóticos. Esto elimina las esporas desde el interior. Estos antimicóticos deben llegar primero al pelaje. Cuando los hongos absorben queratina del pelaje, también incorporan los antimicóticos.
Higiene para prevenir una nueva infección por hongos
Por tanto, un perro también puede infectarse indirectamente con hongos. Además de tratar al propio perro, es importante desinfectar el entorno. Las medidas de higiene exhaustivas en el entorno de tus animales con tiña son indispensables; de lo contrario, solo será cuestión de tiempo que el perro vuelva a infectarse. Si tienes otros animales en casa, también deben recibir tratamiento. Además, hay que limpiar y lavar todos los objetos con los que el perro haya estado en contacto. Esto incluye juguetes, camas, el sofá, cepillos, peines, collares, correas, mantas y mucho más. Las estancias en las que permanece el perro también deben limpiarse a fondo. Para ello, puedes aspirar y fregar bien el suelo. En algunos casos, es necesario utilizar un producto antifúngico para limpiar el entorno.