Una alergia respiratoria en perros
Una alergia respiratoria no es común en los perros. En muchos casos, una reacción alérgica se manifiesta en problemas de piel. Sin embargo, cuando se trata de una alergia respiratoria, suele afectar las vías respiratorias superiores (nariz, senos paranasales, garganta y tráquea). Puedes comparar una alergia respiratoria en perros con la fiebre del heno en humanos. Un perro puede ser alérgico, por ejemplo, al polen o a las semillas de hierba; en este caso, la alergia es estacional. Sin embargo, un perro también puede ser alérgico al ácaro del polvo doméstico, y en este caso la alergia no es estacional.
Si tu perro tose ocasionalmente o tiene secreción nasal, no hay de qué preocuparse. Esto puede suceder de vez en cuando. Sin embargo, si se convierte en un problema recurrente o persistente, es recomendable contactar al veterinario. Junto con el veterinario, podrás determinar si se trata de una alergia respiratoria y descartar o identificar otros problemas de salud.
Síntomas de una alergia respiratoria en perros
La inhalación de partículas de polvo y agentes patógenos puede irritar las vías respiratorias de un perro. Si tu perro no está enfermo pero presenta estornudos, jadeo, ojos llorosos o secreción nasal acuosa por ambas fosas nasales, podría estar sufriendo una alergia respiratoria. Intenta identificar la causa de esta alergia y evítala tanto como sea posible.
¿Tu perro es propenso a infecciones de oído y además presenta problemas de piel como picazón en la cabeza, patas, axilas o ingles, pérdida de pelo y erupciones cutáneas? Esto también podría indicar una alergia o intolerancia alimentaria. Ante estos síntomas, es mejor consultar al veterinario para descartar ciertas condiciones.
Tratamiento de una alergia respiratoria en perros
Si no logras identificar la causa de la alergia, visita al veterinario. Él podrá realizar una prueba de alergia para intentar determinar qué está causando la alergia respiratoria en tu perro. Posteriormente, el veterinario puede prescribir inmunoterapia, también llamada hiposensibilización. Esto suele hacer que los perros sean menos sensibles a las sustancias que provocan sus síntomas. Sin embargo, esta terapia nunca curará completamente la alergia en el perro. Por eso, siempre asegúrate de que tu perro tenga un sistema inmunológico fuerte, por ejemplo, apoyándolo con vitaminas y minerales. Además, intenta mantener alejadas las causas de las alergias de tu perro y utiliza productos naturales adecuados para apoyar sus vías respiratorias.